Dejamos el blancor almidonado de las Alpujarras para adentrarnos en un árido paisaje lunar. Las cabritas y topillos nivales sonríen, las mariposillas cantan y nosotros morimos de calor bajo el sol de Andalucía. El refugio de Poqueira está repleto de gentecilla interesante, transportados por el viento (o por sus caballos de la feria de Abril, madre mia..)
El Veleta, el Caballo y Alcazaba nos esperan para la próxima... las hermanas Carballo desbancaremos a los hermanos Pou jejejeeee





Solo una cosa, no subáis en verano y a mediodía. Por lo demás es genial